SOS por las Charcas de San Lorenzo de Gran Canaria: SEO BirdLife alerta de que su estado de abandono amenaza su conservación a corto plazo

Charca de San Lorenzo en Las Palmas de Gran Canaria. / Rafael Amador (SEO BirdLife Gran Canaria)

Las Charcas de San Lorenzo son un oasis enfermo en Las Palmas de Gran Canaria. Según SEO/BirdLife se encuentran en un estado de abandono que amenaza su conservación a corto plazo. Varios colectivos reclaman a la administración que tome medidas inmediatas que permitan una regeneración ambiental de este espacio ubicado en la capital de la isla de Gran Canaria.

Ante la grave situación por la que atraviesan las Charcas de San Lorenzo, y visto el indudable valor ecológico, patrimonial y cultural de su conjunto, SEO/BirdLife reclama a la autoridad competente una intervención inmediata que permita la regeneración de este espacio para que se convierta en un punto privilegiado para la observación de la avifauna que contribuya, a la vez, a la conservación efectiva de la biodiversidad canaria.

Las Charcas de San Lorenzo son un conjunto de balsas terrosas vinculadas a un uso agrícola, con varios siglos de antigüedad, que formaban parte de un complejo para la gestión del agua mucho más amplio, compuesto por acequias, canales, etc. Se encuentran en Las Palmas de Gran Canaria, en el barranco de San Lorenzo, en el distrito Tamaraceite-San Lorenzo-Tenoya.

Se trata de una zona húmeda de origen antrópico de gran valor natural y cultural. Cabe recordar que, salvo por el caso de encharcamientos efímeros y la desembocadura de algunos barrancos, en Canarias es muy difícil encontrar humedales naturales, por lo que este tipo de espacios cobran una especial importancia para la biodiversidad. Esta zona es frecuentada por un número significativo de aves vinculadas a medios acuáticos como la gallineta de agua y la focha común -ambas nidificantes en ellas, cuando el nivel de agua es aceptable, junto con el chorlitejo chico.

También acoge otras especies acuáticas como el tarro canelo, la garza real, la garceta común y el martinete común, y sirven como bebedero para otras especies propias de los medios agrícolas que las circundan: como el canario, el jilguero, el verderón y el pardillo. Otras especies presentes en el área son el busardo ratonero o “aguililla” y el cernícalo vulgar, las currucas tomillera, cabecinegra y capirotada, la tórtola europea, y el vencejo unicolor o “andoriña” entre otras muchas especies. Conviene resaltar que una parte importante de ellas están protegidas, tanto a nivel regional como nacional e internacional.

Las Charcas gozan de un indudable valor ecológico pero también cultural y patrimonial puesto que son testigo de un pasado agrícola reciente y se encuentran incluidas en el espacio natural protegido Paisaje Protegido de Pino Santo. El documento de gestión de dicho espacio reconoce el potencial de las Charcas de San Lorenzo y propone un proyecto de regeneración ambiental de la zona, excluyendo cualquier uso o infraestructura que no persiga fines estrictos de protección, siendo prioritaria la recuperación del área como humedal así como el mantenimiento de la lámina de agua en cada charca.

Amenazas y medidas de protección

Lamentablemente, esta protección sobre el papel no se corresponde con un buen estado de conservación. Al contrario, las charcas se encuentran en situación grave de abandono y afectadas por numerosas amenazas que ponen en serio peligro su integridad y los valores de las hacen merecedoras de una especial protección. En las charcas se produce el tránsito sin control de vehículos y caminantes que producen molestias a las aves, especialmente, en época de nidificación. Se han introducido especies exóticas que son alimentadas in situ, han proliferado plantas invasoras, basuras, escombros, etc. La falta de agua es otro de los graves problemas que las afectan, muchas de ellas permanecen permanentemente secas.

El pasado mes de agosto, varios colectivos ecologistas, entre los cuales se encontraba la Plataforma Salvar las Charcas de San Lorenzo y SEO/BirdLife reclamaron, nuevamente, una solución para este espacio y el llenado inmediato de la última charca que aún tenía agua, acción que se produjo y que debería garantizar el aporte de agua al menos hasta fin de año. Estas demandas no son nuevas pues la propia Plataforma lleva demandando un trato apropiado para las charcas. El grupo local SEO-Gran Canaria, con el apoyo de la delegación regional, se está involucrando en distintas acciones con las que trata de dar a conocer la riqueza ornítica del espacio, alertar sobre su deterioro y mejorar su estado de conservación.

Fuente: SEO Birdlife Canarias